Este poema es mi favorito, en el momento en que lo escribí no solo me trajo mucha paz, sino que logró plasmar muy bien lo que yo buscaba transmitir, al menos desde mi perspectiva.
Tenía un concepto muy claro sobre lo que la muerte de las estrellas significaba para mí, y fue un gran alivio poder exteriorizarlo.
Agónico y sideral
Y aquí, avistando te digo
Que pudiera describir la agonía estelar
En tu carencia de fulgores, suspiros
En el dolor del cementerio de lágrimas,
Aquellas que pierden lo olvidado,
que olvidan lo perdido
Viviéramos en la decadencia de serenos astros,
loables adornos espaciales,
Los que a pesar de semejar tu semblante,
O quizás por consiguiente,
reflejaban las inquietudes
Cuales ínfimos vistazos fugaces
Cuales meras llamaradas solares
Mas,
sin procurar implicancias insensibles,
permaneceremos admirados, entendedores
De su lento fulgor empedernido
O de su tintineo incesante
Sea por otro momento,
Sea por tan solo un instante
Seas agónico y sideral
Por nuestro propio martirio redundante.